Un detalle lleno de fe y significado, ideal para acompañar este momento tan especial. Cada brazalete es elaborado con repujado a mano, lo que lo convierte en una pieza única. Se acompaña con la imagen del cirio escogido, manteniendo la armonía en el conjunto.
En caso de no elegir un cirio, el brazalete incluirá la imagen del niño arrodillado, símbolo de humildad y devoción.
